sábado, 14 de diciembre de 2013

El tamaño del cuello predice la impotencia en el hombre

SALUD Además, algunos estudios señalan que hay correlación entre los problemas de erección y la higiene dental.

El tamaño del cuello predice la impotencia en el hombre. La talla del cuello puede ser una pista determinante...

La talla del cuello puede ser una pista determinante...

Foto: farm3 | Flickr.

La disfunción eréctil (DE) o impotencia masculina es un problema de salud pública mundial que aumenta progresivamente y afecta la vida personal y de pareja. Consiste en la incapacidad para alcanzar y/o mantener una erección rígida del pene, que permita una relación sexual satisfactoria.

Según el Dr. Luis Rodríguez-Vela del Instituto de Urología y Medicina Sexual de España, cerca del 20% de los varones (1 de cada 5) padecen de impotencia; esta aumenta con la edad, afecta al “12% de los hombres entre 25 y 39 años, al 14% de los que tienen entre 40 a 49 años, al 25% que oscilan entre 50 a 59 años y al 49% de 60 a 69 años”.

Mucho se ha escrito sobre las múltiples razones de este padecimiento que mortifica tanto al sexo masculino y por ende a la mujer, pero poco se ha aludido a otras causas, como las que sobresalen en un revolucionario estudio realizado en 2009, por científicos de la Universidad de Inonu de Malatya en Turquía, publicado en el Journal of Sexual Medecine. Allí se establece que, “los problemas de erección pueden estar ligados a la higiene bucal” y que, los hombres que tienen traumas de encías, “serian tres veces más propensos a tener falencias de erección”.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores turcos escogieron dos grupos de 80 hombres entre 30 y 40 años de edad. En el primer bloque, todos sufrían de disfuncionamiento eréctil, mientras que en el segundo no.

Se encontró que, tras haber analizado el estado general de salud de los 80 hombres, además de los factores relacionados directamente con la impotencia, tales como la presión arterial, el estrés, la ansiedad, el índice de masa corporal, la edad, el nivel de educación y hasta los ingresos económicos, los expertos concluyeron que el 53% de los varones del primer grupo sufrían de problemas de erección y que además adolecían de inflamación de encías, causada por traumas de carácter dental. Añaden que estas personas son 3,29 veces más susceptibles y propensas a sufrir de impotencia, frente a los varones con encías sanas. En el segundo bloque, tan solo el 23% de los hombres analizados padecían de problemas periodontales.

Pero el informe va más allá: según el Huff Post France, el estudio asocia la apnea del sueño con la impotencia, e incluso con la disminución del deseo sexual o la libido. Señala además, sin explicar la razón, que el tamaño del cuello de un varón puede “ser un buen indicador para predecir la existencia o no de ‘DE’”. Añade que cuando ellos poseen “grandes cuellos, tienen más probabilidades de ser malos en la cama, porque pueden sufrir de impotencia”. Así, cuando esta parte del cuerpo tenga un diámetro superior a los 36 cms, será una señal de alarma y el sujeto “deberá empezar a inquietarse, y no detenerse solamente a observar el tamaño de su pene”.

Se refuerza esta afirmación, con otro estudio realizado por un grupo de científicos de la Escuela Universitaria de Medicina de Ankara, (Turquía) publicado en la revista Andrología, de 2013. Allí se partió de la observación de 92 hombres, cuya edad oscilaba entre los 40 y 60 años. Se pudo establecer que el 70% de los sujetos que fueron diagnosticados con apnea del sueño, también fueron tratados por disfunción eréctil, y además tenían un cuello que superaba los 36 cms de diámetro. Asimismo, los expertos asociaron la disminución de la actividad sexual con la fluctuación de las hormonas sexuales, y con las consecuencias producidas por el insomnio.

Se puede concluir, como sostiene el periódico el Huff Post, que en materia de sábanas compartidas, “no es solamente el tamaño del ‘martillo’ (pene) lo que cuenta, sino también el de la camisa”. La talla del cuello, esa área de transición entre el cráneo, el tronco y las extremidades superiores, puede ser una pista determinante, no solo para detectar otras enfermedades, sino para predecir si un hombre es o no buen amante. En síntesis, a mayor grosor, menor erección…..

Otras causas de impotencia (DE)

Según el Medical Daily.com, de acuerdo con la Clínica Mayo, (E.U.A) las razones más comunes que afectan la vida sexual y la función eréctil en los hombres, son, entre otras, la obesidad, el estrés, la falta de ejercicio, el cigarrillo, el consumo de alcohol o de drogas ilícitas. Científicos del Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health encontraron que alrededor de 18 millones de hombres mayores de 20 años en E.U.A sufren de impotencia.

También existen causas de origen orgánico o psicológico que trastornan la función eréctil. La más frecuente es la impotencia orgánica y se produce por el trastorno del pene o de los mecanismos relacionados con la erección. Puede ser, neurológica, hormonal, psicológica y vascular, y también originada por los efectos colaterales que producen la ingesta de algunos medicamentos para combatir, por ejemplo, la depresión o la hipertensión, los cuales también afectan la actividad sexual.

Los orígenes de la ‘DE’ vascular, son la diabetes, la hipertensión, el aumento del colesterol, las enfermedades cardiovasculares y el tabaquismo. Por su parte, las causas neurológicas de la impotencia se generan por los obstáculos de transmisión de las órdenes que el cerebro y la médula espinal envían al miembro viril, por medio de los nervios erectores que producen la erección. Puede ser producida por enfermedades de la médula y por cirugías realizadas para tratar el cáncer de vejiga, de próstata, o rectal. En cuanto a la disfunción de origen hormonal, (hipogonadismo), esta se ocasiona porque el organismo produce menos hormona masculina o testosterona de la que él requiere.

Fuente: http://www.semana.com/vida-moderna/articulo/el-tamano-del-cuello-predice-la-impotencia-en-el-hombre/368244-3