sábado, 14 de diciembre de 2013

El tamaño del cuello predice la impotencia en el hombre

SALUD Además, algunos estudios señalan que hay correlación entre los problemas de erección y la higiene dental.

El tamaño del cuello predice la impotencia en el hombre. La talla del cuello puede ser una pista determinante...

La talla del cuello puede ser una pista determinante...

Foto: farm3 | Flickr.

La disfunción eréctil (DE) o impotencia masculina es un problema de salud pública mundial que aumenta progresivamente y afecta la vida personal y de pareja. Consiste en la incapacidad para alcanzar y/o mantener una erección rígida del pene, que permita una relación sexual satisfactoria.

Según el Dr. Luis Rodríguez-Vela del Instituto de Urología y Medicina Sexual de España, cerca del 20% de los varones (1 de cada 5) padecen de impotencia; esta aumenta con la edad, afecta al “12% de los hombres entre 25 y 39 años, al 14% de los que tienen entre 40 a 49 años, al 25% que oscilan entre 50 a 59 años y al 49% de 60 a 69 años”.

Mucho se ha escrito sobre las múltiples razones de este padecimiento que mortifica tanto al sexo masculino y por ende a la mujer, pero poco se ha aludido a otras causas, como las que sobresalen en un revolucionario estudio realizado en 2009, por científicos de la Universidad de Inonu de Malatya en Turquía, publicado en el Journal of Sexual Medecine. Allí se establece que, “los problemas de erección pueden estar ligados a la higiene bucal” y que, los hombres que tienen traumas de encías, “serian tres veces más propensos a tener falencias de erección”.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores turcos escogieron dos grupos de 80 hombres entre 30 y 40 años de edad. En el primer bloque, todos sufrían de disfuncionamiento eréctil, mientras que en el segundo no.

Se encontró que, tras haber analizado el estado general de salud de los 80 hombres, además de los factores relacionados directamente con la impotencia, tales como la presión arterial, el estrés, la ansiedad, el índice de masa corporal, la edad, el nivel de educación y hasta los ingresos económicos, los expertos concluyeron que el 53% de los varones del primer grupo sufrían de problemas de erección y que además adolecían de inflamación de encías, causada por traumas de carácter dental. Añaden que estas personas son 3,29 veces más susceptibles y propensas a sufrir de impotencia, frente a los varones con encías sanas. En el segundo bloque, tan solo el 23% de los hombres analizados padecían de problemas periodontales.

Pero el informe va más allá: según el Huff Post France, el estudio asocia la apnea del sueño con la impotencia, e incluso con la disminución del deseo sexual o la libido. Señala además, sin explicar la razón, que el tamaño del cuello de un varón puede “ser un buen indicador para predecir la existencia o no de ‘DE’”. Añade que cuando ellos poseen “grandes cuellos, tienen más probabilidades de ser malos en la cama, porque pueden sufrir de impotencia”. Así, cuando esta parte del cuerpo tenga un diámetro superior a los 36 cms, será una señal de alarma y el sujeto “deberá empezar a inquietarse, y no detenerse solamente a observar el tamaño de su pene”.

Se refuerza esta afirmación, con otro estudio realizado por un grupo de científicos de la Escuela Universitaria de Medicina de Ankara, (Turquía) publicado en la revista Andrología, de 2013. Allí se partió de la observación de 92 hombres, cuya edad oscilaba entre los 40 y 60 años. Se pudo establecer que el 70% de los sujetos que fueron diagnosticados con apnea del sueño, también fueron tratados por disfunción eréctil, y además tenían un cuello que superaba los 36 cms de diámetro. Asimismo, los expertos asociaron la disminución de la actividad sexual con la fluctuación de las hormonas sexuales, y con las consecuencias producidas por el insomnio.

Se puede concluir, como sostiene el periódico el Huff Post, que en materia de sábanas compartidas, “no es solamente el tamaño del ‘martillo’ (pene) lo que cuenta, sino también el de la camisa”. La talla del cuello, esa área de transición entre el cráneo, el tronco y las extremidades superiores, puede ser una pista determinante, no solo para detectar otras enfermedades, sino para predecir si un hombre es o no buen amante. En síntesis, a mayor grosor, menor erección…..

Otras causas de impotencia (DE)

Según el Medical Daily.com, de acuerdo con la Clínica Mayo, (E.U.A) las razones más comunes que afectan la vida sexual y la función eréctil en los hombres, son, entre otras, la obesidad, el estrés, la falta de ejercicio, el cigarrillo, el consumo de alcohol o de drogas ilícitas. Científicos del Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health encontraron que alrededor de 18 millones de hombres mayores de 20 años en E.U.A sufren de impotencia.

También existen causas de origen orgánico o psicológico que trastornan la función eréctil. La más frecuente es la impotencia orgánica y se produce por el trastorno del pene o de los mecanismos relacionados con la erección. Puede ser, neurológica, hormonal, psicológica y vascular, y también originada por los efectos colaterales que producen la ingesta de algunos medicamentos para combatir, por ejemplo, la depresión o la hipertensión, los cuales también afectan la actividad sexual.

Los orígenes de la ‘DE’ vascular, son la diabetes, la hipertensión, el aumento del colesterol, las enfermedades cardiovasculares y el tabaquismo. Por su parte, las causas neurológicas de la impotencia se generan por los obstáculos de transmisión de las órdenes que el cerebro y la médula espinal envían al miembro viril, por medio de los nervios erectores que producen la erección. Puede ser producida por enfermedades de la médula y por cirugías realizadas para tratar el cáncer de vejiga, de próstata, o rectal. En cuanto a la disfunción de origen hormonal, (hipogonadismo), esta se ocasiona porque el organismo produce menos hormona masculina o testosterona de la que él requiere.

Fuente: http://www.semana.com/vida-moderna/articulo/el-tamano-del-cuello-predice-la-impotencia-en-el-hombre/368244-3

viernes, 22 de noviembre de 2013

La verdad sobre el sexo masculino

Barcelona

Los hombres han sido tachados de simples o primarios en lo referente al sexo, pero todo apunta a que el varón está experimentando cambios profundos en su manera de vivir este aspecto de sus relaciones


Cuenta el psicólogo José Bustamante que, cuando en alguna reunión explicó que estaba escribiendo un libro sobre sexualidad masculina, le dijeron cosas del tipo: “¿Un libro sobre sexualidad masculina? Yo te lo escribo en medio folio y me sobra espacio. Los hombres son muy simples”. Ahora, meses después, ese libro no sólo lo ha terminado (¿En qué piensan los hombres?, Paidós), sino que ha conseguido llenar más de 300 páginas sobre el argumento. Al parecer, hay tema. “Cada día en mi trabajo me encuentro con más mujeres que me preguntan: ‘¿Qué les está pasando a los hombres? De verdad que yo no los entiendo’”. ¿Qué ocurre? Ha llegado el momento de desmontar algunos lugares comunes.
Los hombres siempre están dispuestos a tener sexo ¿Seguro? En el imaginario popular, está asumido que ellos tienen pensamientos sexuales constantemente y que, al final, ellas son las que toman la decisión de ir a la cama, porque, si dependiera de ellos, no harían otra cosa. En el verano del 2009 Arnold Schwarznegger confesó que su esposa le había castigado con varios días sin sexo por apoyar a George W. Bush (años después se divorciaron, pero esta es otra historia). Pues bien, José Bustamante cree que no es verdad que los varones estén siempre obsesionados con el monotema. Y tampoco es cierto que ellas estén desinteresadas. De acuerdo con un estudio publicado en el Journal of Sex Research en el 2011, el número de pensamientos de los hombres jóvenes acerca del sexo ascendía a 19 veces por día, mientras que las mujeres registraban una media de 10 pensamientos… que aspiran a convertir en realidad. Y tal vez este sea el punto clave.
“Ahora ella es la que pide sexo. Y el hecho de que lo diga produce cierto descoloque. De alguna manera se están intercambiando los cromos. Las mujeres ya no tienen problema en buscar en el sexo un mero intercambio de placer. Hay hombres que me dicen en la consulta que se sienten utilizados, que les gustaría quedarse abrazados en la cama después de hacer el amor. Algunos se sienten forzados a tener sexo. Se sienten un juguete. El sexo, para ellos, se ha vuelto… muy olímpico. Los hombres estamos un poco perdidos. Papeles siempre ha habido. Pero en la actualidad no se sabe quien interpreta qué. Hay quien vive mal la emancipación de la mujer. Creemos que se nos juzga nuestra masculinidad”.
Fernando Villadangos, psicólogo clínico, terapeuta de pareja, presidente de la sociedad de sexología Al-Garaia, y autor del libro Sexualidad masculina: ¿hombres o titanes (Al-Garaia), confirma que “uno de los problemas más frecuentes a los que nos enfrentamos en nuestra profesión es la falta de deseo masculina. En numerosos casos, ellos sienten demasiado la presión. A muchos hombres les choca que una mujer pueda tener más ganas de sexo que él. Todavía se agarran a su papel tradicional y están un poco desconcertados”. Arthur Miller, adelantado a su tiempo, ya lo escribió: “Los hombres temen el sexo más que las mujeres”. Y, efectivamente, según los expertos consultados, el miedo a fallar está en la base de la mayoría de los problemas de deseo de los hombres: miedo a perder la erección, a eyacular antes de tiempo, a que el tamaño no sea suficiente, a que ella no disfrute. Y, evidentemente, también hay que sumar el estrés, que provoca una disminución de la testosterona.
El varón siempre quiere acostarse por placer El cómico estadounidense Billy Cristal una vez en broma dijo: “Las mujeres necesitan una razón para tener sexo. Los hombres sólo necesitan un lugar”. Hay que ir al fondo de la cuestión: ¿por qué el hombre desea tener sexo? “Es verdad, antes el hombre practicaba sexo por placer. Pero está demostrado que hay varios motivos detrás del deseo masculino. En ocasiones los hombres buscamos sexo para sentirnos queridos, para asegurarnos que la relación sigue funcionando, para comprobar que a pesar de las discusiones y los problemas, la relación no peligra. Muchos varones utilizan el sexo para equilibrar carencias, cuando se sienten frustrados porque las cosas no van bien”, dice Bustamante.
Así que detrás de las apariencias y los tópicos habituales, ¿los hombres de hoy serían más sentimentales que sexuales? Cuenta Bustamante que un día Pau, un paciente suyo, se presentó a su consulta así: “No entiendo lo que les pasa a las chicas hoy en día. En cuanto les explico que me apetece tener pareja, que añoro compartir un domingo de siesta y cine, que me gustaría casarme o tener hijos en un futuro, actúan igual que si les dijera que tengo una enfermedad contagiosa. ¿Qué hay de malo en querer estar con alguien?”. Hace años tal vez alguien habría tachado a Pau de hombre poco… macho.
Algo está cambiando. Hoy en día cada vez más varones se sueltan para transmitir sus emociones. “A los hombres no nos han enseñado o no hemos aprendido cómo expresar los sentimientos con la facilidad con la que la mayoría de mujeres lo hacen y el sexo, para nosotros, es a menudo la única manera de decirlo. A pesar de la frialdad que a veces podemos mostrar, también somos capaces de amar, enamorarnos y si las mujeres nos pincháis, os aseguro que sangramos”, afirma Bustamante.
Ellos se excitan tal sólo apretando un botón A diferencia de las mujeres, que viven la sexualidad de una forma mucho más compleja, los hombres siempre estarían a punto para cumplir en la cama sin demasiadas dificultades: que no necesitan preliminares, que basta un conjunto sexy o un escote para activar en seguida sus fantasías… Pero los hombres también son complejos. Las estadísticas dicen que más del 95% de la población sufrirá una dificultad sexual en algún momento de su vida y un 60% acabará desarrollando un problema sexual. Según el sexólogo Juan Carlos Kusnetzoff, “el hombre adulto normal suele tener una insuficiencia eréctil cada 5 o 6 intentos de coito”. Así que el verdadero hombre no debería ser capaz de conseguir una erección con cualquier mujer, en cualquier momento y en cualquier situación. La medicina confirma que es así. El éxito del coito no es su responsabilidad, ni tampoco el fracaso su culpa.
Los hombres son infieles por naturaleza Esta tesis se basa en el patrón antropológico del hombre cazador, que persigue constantemente a mujeres fértiles para que sus genes se propaguen. Una vez más, los sexólogos coinciden: esto suena más bien a excusa (biológica). Hay hombres y mujeres infieles. Es una decisión personal, que no depende del sexo. “Lo que sí es seguro es que no estamos preparados (hombres y mujeres) para ser monógamos. Somos infieles por igual, sí; pero no igual. Aunque la tendencia empieza a cambiar, en la actualidad son muy pocas las mujeres que son infieles únicamente por sexo. Por lo general, buscan algo más, algo así como una infidelidad emocional”, indica Bustamante. Dijo una vez Sharon Stone que “las mujeres son capaces de fingir un orgasmo, pero los hombres pueden fingir una relación entera”. Pero tampoco es que los hombres que busquen aventuras sean esclavos de los caminos de la lujuria. “A veces la infidelidad obedece a un mecanismo de compensación, para buscar un equilibrio para seguir en una relación en la que no se es feliz. Los hombres somos muy cobardes en las relaciones y a menudo buscamos un pretexto fuera, antes que enfrentarnos a una conversación. Hay infidelidades que tapan estas dificultades y que, paradójicamente, mantienen unidas a las parejas”, señala Bustamante.
A los varones les cuesta más ponerse celosos Escena: ella le dice (a lo mejor mientras él mira un partido de fútbol): “No te molesta que quede con mi ex? ¿No dices nada? Vamos que te da igual... ¿Será que ya no me quieres?”. Como si el hombre, tan seguro de sí mismo, no pudiera ni siquiera concebir la posibilidad de que su pareja pudiera caer en la tentación. Tal vez porque hace años esto era más difícil que ocurriera (en cambio, en el pasado que el hombre viviera alguna aventuraera casi tolerado). Los celos, evidentemente, no son cosa sólo de mujeres, dice Bustamante. Pero se viven de forma diferente. Ellas tienen más miedo a perder la pareja (esto genera tristeza, baja autoestima, etcétera), mientras que ellos sienten miedo a que se estén burlando de ellos o engañándoles (esto causa enfado, rabia, agresividad). Estos últimos también son celos.
El tamaño no importa El concepto se repite hasta la saciedad, pero la realidad es que para los hombres sigue importando. ¡Y mucho! Según Fernando Villadangos, “todavía todos se preocupan por rendimiento y tamaño, de acuerdo con un modelo falocrático que es obsoleto”. Por cierto, según la Asociación Española de Andrología, el tamaño medio del pene es de 13,5 centímetros. En Corea, la media está en 9,6 centímetros. Italia, Francia y Rusia oscilan entre los 15 y los 16. El 95% de los españoles goza de un pene perfectamente funcional. “Si la profundidad media de la vagina es de 9 a 12 centímetros, ¿qué utilidad sexual tendría un pene mayor?”, escribe Bustamante en su libro. Una vez que se tenga la talla mínima (siete centímetros), el placer sexual que se obtiene durante la penetración no tiene relación alguna con el tamaño. Pero para muchos hombres la falta de centímetros sigue siendo un problema. Es lo que, con cierta frivolidad, se ha llamado síndrome del vestuario. Y, si no, tomen nota de estos datos: 25.000 estadounidenses ya han decidido pasar por quirófano. Y, en España, según la Asociación Española de Andrología, en los últimos tres años se ha triplicado el número de hombres que recurre a la cirugía para aumentar el tamaño de su falo –en muy pocos centímetros, por cierto–, cuando el 90% de los que llegan al quirófano… ¡tiene un miembro normal!
Ellos siempre tienen orgasmos A diferencia de las mujeres, que suelen tardar más para acabar (y empezar) la relación sexual de manera satisfactoria (lo que les lleva, a veces, a fingir orgasmos), la biología indica que el hombre se excita más rápido y llega a la cota máxima del placer con más facilidad. Sin embargo, en contra de la opinión común, el orgasmo masculino está lleno de matices y no todo es tan fácil como parece. Se estima que entre un 3% y un 4% de los hombres tiene problemas para eyacular o para tener orgasmos. Las dos cosas suelen ir juntas (se eyacula después del orgasmo), pero no siempre es así. A veces se llega a eyacular por dentro. Puede ser una disfunción orgánica (a raíz de diabetes, fármacos o como consecuencia de alguna operación…) o fruto de un acto voluntario. Habría que mencionar aquellas técnicas orientales, como el sexo tántrico, que pretende, mediante ejercicios musculares en la zona pélvica, conseguir un orgasmo sin llegar a eyacular por fuera (sería tema para otro reportaje). Otras veces, en cambio, no hay orgasmo alguno y se habla, por lo tanto, de anorgasmia masculina. Consecuencia: las estadísticas indican que un 10% de los varones finge el orgasmo con su pareja. Motivos no le faltan: porque les cuesta alcanzarlo, sienten que van a perder la erección, no disfrutan, o les duele. Otra cosa es que sepan fingir tan bien como Meg Ryan en la película “Cuando Harry encontró a Sally” (1989).
El punto G masculino no existe Falso. Dicen las teorías científicas más recientes que el punto G existe, lo que ocurre es que hay ciertos tabúes. Se encuentra en el interior del recto, a unos 5 cm del ano y en la pared que da hacia la vejiga, en la próstata, un lugar rico en terminaciones nerviosas. Para estimular este punto bastaría, una vez dentro, hacer una presión hacia delante, como si se intentara tocar el pene desde el interior del cuerpo de él. Dependiendo de las culturas, esta búsqueda se ha asociado erróneamente a la homosexualidad, cuando los dos conceptos no tienen nada que ver. Una cosa es que el hombre desee ser estimulado en el punto G; otra son las opciones sexuales de cada persona. En todo caso, no hay que olvidar que el hombre también cuenta con muchas otras zonas erógenas más allá del pene. Desde la zona del periné (la que va del ano hasta los testículos), pasando por las orejas, la espalda y hasta los pezones, hay mucho donde elegir. ¡Los hombres se excitan de muchas maneras!
Los hombres son los que suelen llevar la batuta en la cama José Luis Arrondo Arrondo, jefe del departamento de Andrología de la Universidad de Navarra y autor del libro Historia íntima del pene (Elsevier), explica que este tópico hace tiempo que ha dejado de ser válido. “Hasta ahora, hombres y mujeres hemos sido víctimas del papel que nos ha tocado representar en el teatro de la vida y de la alcoba. Pero ahora la mujer ya no acepta el papel de madre sumisa que quiere tener hijos”, explica. Ahora ellas tienen la palabra. Y al macho, le toca responder. “Si el pene pudiera hablar, le diría a su amo que está harto de asumir tantas responsabilidades. La sexualidad del varón no debería estar fundamentada en el rendimiento ni en la cantidad. Por ello, es necesario acabar con muchos de los mitos existentes, tales como que el varón debe llevar siempre la iniciativa”, sostiene. Carmen Loureiro, especialista en inteligencia emocional, responsable del proyecto de aprendizaje social y emocional de la Fundación Eduardo Punset, acaba de publicar un libro, Maldito amor (Oniro), en el que comenta diez relatos de amor escritos por Marta Rivera de la Cruz. “Hay estudios que demuestran que una mujer disfruta más sexualmente con un guapo que con un feo. ¿Por qué no? Es así. Y otras investigaciones sostienen que cuando la mujer está ovulando tiende más a elegir hombres robustos, mientras que el resto de los días los prefiere más dulces. Todo esto, al final, afecta a la relación y hay hombres que están hechos un lío, están en tierra de nadie. Se cuestionan su valor sexual. Creo que estamos en un periodo de transición. Por ejemplo, la virilidad antes se asociaba a patrones de fortaleza física y valentía. Ahora no se trata de exhibir esta masculinidad, sino más bien liderazgo, simpatía”.
Ellos no han vivido ninguna revolución sexual No es cierto. Es más: el hombre está en ello. Es innegable que las mujeres llevan unos años de ventaja, a raíz de un proceso de cambio de costumbres que empezó hace unas décadas, desde 1968 en adelante (por lo menos en Occidente). Pero, de alguna manera, ellos están empezando. “Mientras las mujeres han roto los estereotipos y están dispuestas a todo, el hombre todavía busca un modelo que sustituya al del macho. El varón está empezando a vivir su propia revolución sexual y es una fase en la que el sexo fuerte puede verse desorientado o inseguro. Pero más que una crisis de la masculinidad, estaríamos casi ante una liberación sexual”. Este experto concluye: “Nosotros también podemos ser tiernos, cambiar pañales. Lo del macho nos estaba esclavizando. Ahora somos conscientes de que hay que compartir, no hay que rendir. Y esto libera mucho”. 

Fuente: http://www.lavanguardia.com/estilos-de-vida/20121221/54358114171/la-verdad-sobre-el-sexo-masculino.html

viernes, 8 de noviembre de 2013

15 'cosas' que no conocían sobre el pene

Mike Zimmerman reseña en su blog de la revista alemana Mens Health esas ‘cosas’ que no se conocían del miembro viril.
Una de las más curiosas tiene que ver con la estadística que precisa que "solo un hombre de cada 400 es lo bastante flexible como para darse a sí mismo placer oral".
1. Fumar puede acortar tu pene casi un centímetro. Las erecciones dependen casi exclusivamente del correcto flujo de la sangre, y el tabaco calcifica los vasos sanguíneos, dificultando la circulación eréctil. De modo que aunque seas de esos que no se preocupan demasiado por sus pulmones o por morir joven, hazlo por tu pequeño amigo. (Lea también: El buen sexo dura 7 minutos)
2. Ahora los doctores pueden cultivar tejido adiposo para víctimas de quemaduras usando el prepucio de niños circuncidados. Un prepucio produce 23.000 metros cuadrados, lo cual bastaría para fabricar una lona que cubriera con carne humana el campo de juego de un estadio de beisbol profesional.
3. Tener una glándula prostataria grande puede causar tanto disfunción eréctil como eyaculación precoz. Si sufres un caso de cualquiera de ellas y no encuentras explicación, tu médico querrá revisar tu próstata. Incluso aunque tú no quieras.
4. El orgasmo medio en un hombre dura 6 segundos. A las mujeres les dura 23 segundos, lo cual significa que si las mujeres están realmente interesadas en la igualdad, deberían asegurarse de que tuviéramos cuatro orgasmos por cada uno que ellas tienen. (Lea también: Sexo anal, fantasía prohibida)
5. La especie más antigua a la que se le conoce pene es una criatura marina de dura concha llamada Colymbosathon ecplecticos. Este término griego significa “asombroso nadador de gran pene”. Lo cual hace que sea un nombre mucho más pornográfico que el de Nacho Vidal.
6. El prepucio se puede reconstruir tras la circuncisión. Se tira hacia arriba de la piel móvil del tronco del pene y se fija en esa posición mediante una cinta. Más tarde, los doctores aplican anillos de plástico, fundas y pesas. Deben pasar varios años hasta completar la cubierta del glande… vale, vale, ya nos callamos. (Lea también: Tener sexo quema más calorías que caminar)
7. Solo un hombre de cada 400 es lo bastante flexible como para darse a sí mismo placer oral. Sin embargo se estima que de esos 400, todos lo habrán intentado con ahínco en algún momento.
8. Hay dos clase de penes, los que se expanden y crecen cuando llega la erección (un creciente) y los que parecen grandes todo el tiempo, pero apenas crecen cuando llega la erección (un exhibicionista).
9. Un estudio sobre salud masculina informó que el 79 por ciento de los hombres tienen “crecientes”, y el 21 por ciento restante tienen “exhibicionistas”.
10. Investigadores alemanes dicen que la media de duración en un coito es de 2 minutos y 50 segundos, cuando se le pregunta a una mujer cree que dura 5 minutos y 30 segundos. ¿Somos así de buenos, o así de malos? (Lea también: Lanzan al mercado condón que mide el tamaño del pene)
11. Olvídate de eso de que el tamaño no importa. Cuanto más grande sea tu pene, mejor “evacuación de semen” conseguirás cuando tengas sexo con una mujer que se encuentra llena del esperma de otro hombre. Al menos eso es lo que dicen los investigadores de la Universidad del estado de Nueva York, quienes emplearon falos artificiales para comprobar el mecanismo de “recogido” de la cresta coronal del pene. Lo siguiente, curar el cáncer.
12. Probablemente el pene que fue disfrutado por más mujeres fue el del rey Fatefehi de Tonga, quien supuestamente desfloró a 37.800 mujeres entre los años 1770 y 1784, lo que significa siete vírgenes al día.
13. Los hombres con buen aspecto pueden tener un esperma más fuerte. Investigadores españoles mostraron a unas mujeres fotos de chicos que tenían semen bueno, regular y pésimo y les dijeron que eligieran al más guapo. Casi todas las mujeres eligieron a los mejores productores de esperma.
14. No hace falta cerebro para eyacular. La orden viene de la médula espinal. Sin embargo, encontrar a una receptora para dicha eyaculación, puede llevar horas de cuidadosa precisión mental, y muy a menudo, requiere de cantidades considerables de alcohol. (Lea también: Científicos alertan que el tamaño del pene se redujo a nivel mundial)
15. La principal causa de fracturas de pene es la masturbación vigorosa. Algunas veces, simplemente merece la pena correr riesgos.

sábado, 29 de junio de 2013

domingo, 26 de mayo de 2013

DESARROLLAN EN LA UNAM ANTICONCEPTIVO MASCULINO REVERSIBLE, SIN HORMONAS NI EFECTOS SECUNDARIOS

• Inhibirá la acción de los canales iónicos CatSper y Slo3, exclusivos de los espermatozoides y necesarios en el trayecto al óvulo femenino y a su fecundación
• Encabezado por Alberto Darszon Israel, del IBt, el proyecto tendrá financiamiento de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación del DF y completará trabajo experimental en el Parque Tecnológico del ITESM Ciudad de México




Un grupo científico de la UNAM, encabezado por Alberto Darszon Israel, que incluye investigadores del Instituto de Biotecnología (IBt, Claudia Treviño, Lourival Possani y Alejandro Alagón) y del Instituto de Fisiología Celular (IFC, Arturo Hernández Cruz), desarrollan un anticonceptivo masculino reversible, no hormonal, que no genera efectos secundarios.
Se han identificado los canales iónicos CatSper (de calcio) y Slo3 (de potasio), que son exclusivos de los espermatozoides, y necesarios en la regulación de su movilidad, trayecto hacia el óvulo femenino, así como en su fecundación. Darszon Israel y sus colaboradores buscan moléculas específicas que supriman la acción de ambos canales y así lograr infertilidad reversible en los varones.
Autoridad mundial en un área del conocimiento que ha explorado durante 33 años, Darszon fundó en el IBt el Consorcio de Fisiología del Espermatozoide, en el que participan sus colegas Claudia Treviño Santa Cruz y Takuya Nishigaki Shimizu, también líderes académicos. Forman un grupo que indaga la biología de los gametos masculinos y sus características para producirse, moverse por el tracto genital femenino, cruzar la membrana celular del óvulo y fecundarlo.
En pruebas experimentales en ratones, el equipo comprobó que individuos sin ambos canales iónicos son infértiles. Ahora están ante la posibilidad de aplicar su conocimiento en la búsqueda de un anticonceptivo para varones, que espera llegar al mercado.
Control natal en varones
“Existe la necesidad de contar con estrategias diversas de control de la natalidad. Hasta el momento no hay un anticonceptivo masculino reversible que sea eficiente y seguro. El esfuerzo que se haga en esta dirección es valioso, tanto desde el punto de vista clínico, como para la ganadería, la pesca y, de manera importante, para la ciencia básica”, destacó Darszon Israel.
“Es asombroso que hasta ahora la sociedad haya favorecido que los efectos secundarios y la responsabilidad del control de la natalidad recaigan sólo en la mujer, un claro signo de discriminación de género”, consideró.
Actualmente, casi todas las compañías farmacéuticas del mundo han cerrado sus departamentos de investigación en reproducción, pues consideran que la relación costo/beneficio en esa área no es adecuada a sus intereses. “Las instituciones académicas y algunas pequeñas empresas tendrán que continuar con esos análisis”.
Canales iónicos, señales eléctricas
Las células invierten una buena parte de su energía para generar diferencias en la concentración de iones (átomos con carga eléctrica) en su interior y exterior. Los canales iónicos permiten el flujo rápido y regulado de los iones a través de las membranas que separan el interior y el exterior celular, dijo.
“Al abrirse y cerrarse en respuesta a señales del exterior o internas, cambian la situación eléctrica de la célula o los niveles de segundos mensajeros como el calcio, que gobiernan el comportamiento celular. El funcionamiento correcto de los canales es crucial para que los animales perciban el mundo externo y para el funcionamiento adecuado de sus órganos”.

La estrategia de inhibir dos canales, uno de calcio y otro de potasio, exclusivos de los espermatozoides, inscribirá al anticonceptivo mexicano en los llamados fármacos de blanco molecular.
“La especificidad es la característica fundamental que debe tener un medicamento para minimizar sus efectos secundarios sobre la salud. Si se encuentra una molécula que inhibe específicamente a una proteína que lleva a cabo un papel fundamental en una célula y sólo se encuentra en ese tipo celular, el fármaco no tendrá efectos en otros tipos celulares. Éste es el caso de los canales iónicos CatSper y el Slo3”, comentó.
Buscan bloqueadores
Actualmente, el equipo de investigación busca entre miles de moléculas a los bloqueadores idóneos para los canales.
Claudia Treviño explicó que “la parte más difícil es contar con un ensayo que nos ayude a localizar al inhibidor, pero ya lo tenemos. Sabemos cómo hacer las pruebas para saber si el fármaco sirve, de una forma rápida y no tan costosa. Ya desarrollamos la metodología para poder probarlo”.
La búsqueda de los bloqueadores ya inició en el IBt con una batería de venenos de alacrán, araña y serpiente caracterizados en esa entidad académica en los laboratorios de los investigadores universitarios Lourival Possani y Alejandro Alagón, expertos en antivenenos.
Los venenos son una mezcla de compuestos que inhiben mayoritariamente, y de forma individual, canales iónicos, así que muchos componentes de aquéllos tienen como blanco a estos últimos. Contamos con una biblioteca con muchos que los atacan. Ya comenzamos a probar péptidos individuales, uno por uno, informó.
Los científicos también buscarán los bloqueadores en una farmacoteca internacional de acceso público, en donde hay miles de moléculas pre-aprobadas para uso humano, que no llegaron al mercado. Quizá alguno de ellos podría inhibir alguno de los canales.
Búsqueda intensiva y automática
Para analizar miles de compuestos, se requiere tecnología especializada para acelerar la búsqueda, como la que utilizan en las farmacéuticas comerciales.
Mediante un convenio con la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación del Distrito Federal, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, a partir del verano un grupo de estudiantes y posdoctorantes de la UNAM se instalará en el Parque Tecnológico del ITESM, ubicado frente a las instalaciones de ese centro de estudios al sur de la Ciudad de México, donde trabajarán con equipos de búsqueda intensiva.
Estos últimos son un Multi Clamp y un Lector de florescencia en placa, que analizan, dentro de pequeños pozos, entre 96 y hasta 380 muestras de moléculas distintas de forma automática. Se trata de los primeros equipos de este tipo que habrá en el país, y se cuenta con la participación de Arturo Picones, experto en estrategias de tamizaje electrofisiológico.
“Se ponen las diferentes muestras en los pocitos y el equipo en cuestión de minutos hace el ensayo, así que podemos analizar miles de muestras en un día”, acotó Claudia Treviño, quien calculó que esta etapa del proyecto puede llevar un par de años, pues además de bloquear al espermatozoide, la molécula elegida debe ser específica y reversible, con la garantía de que se tolere por el organismo.
Comunicación y señalización
Arturo Hernández Cruz, experto en instrumentación, comunicación y señalización de canales iónicos, estudios de fluorescencia y equipo tecnológico del área, participará de manera importante en la optimización de los protocolos para detectar los bloqueadores potenciales.
“El proceso se hace lento si tenemos muchos candidatos para usar como bloqueadores, son cientos de miles de compuestos. Debemos hacer pruebas masivas para muestrear cientos de compuestos al día o más. La tecnología que necesitamos se utiliza de forma rutinaria en las empresas farmacéuticas mundiales que realizan este tipo de trabajo”, remarcó Hernández Cruz.
En su colaboración, el investigador del IFC utilizará metodologías para estudiar la señalización por calcio en los espermatozoides. “Mi aproximación es más fisiológica, queremos entender cómo funcionan las señales que usa para moverse, llegar al óvulo y dar la reacción para que se comuniquen y se acoplen”.
“Nuestro papel, con la metodología que usamos, será útil en el momento que se tenga identificado algún grupo de pocos compuestos candidatos. En el IBt han identificado dos, pero aún deben confirmarlos”, adelantó.
Arturo Picones, que se vinculará al proyecto tras regresar de la Universidad de California, en Berkeley, es experto en el equipo Multi Clamp, que hace registros electrofisiológicos de manera automatizada; ha trabajado en el desarrollo de fármacos en empresas, donde se utiliza este tipo de tecnologías para búsquedas masivas.
Este proyecto es como cumplir un sueño, la meta máxima, compartió ClaudiaTreviño. “Uno siempre desea que lo que hace pueda trascender a la sociedad y tener una aplicación. Aunque hacemos ciencia básica, el deseo de vincularse está ahí, y es muy motivante también para nuestros estudiantes”.
En tanto, Alberto Darszon consideró que la frontera entre ciencia básica y aplicada tiende a desaparecer en este siglo.
“La revolución de las ciencias biológicas es asombrosa e impacta todos los ámbitos de nuestra vida. Más que nunca es fundamental darse cuenta que del desarrollo en ciencia básica dependerá el progreso de la sociedad, si éste va de la mano de la cultura y la evolución de los valores humanos”, finalizó.

Fuente: http://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2013_322.html

lunes, 8 de abril de 2013

Sexo tántrico, ¿hombres multiorgásmicos?

El hombre puede llegar a experimentar orgasmos en cadena

martes, 2 de abril de 2013

¿Tu pene es muy pequeño? todo está en tu cabeza

La obsesión por el tamaño de tu pene puede convertirte en un pésimo amante. Los hombres que piensan que tienen penes pequeños suelen pensar que no pueden satisfacer a sus parejas. Esto puede hacerles difícil el mantener una erección en lo que se conoce como disfunción eréctil psicogenética, dice Rany Shamloul,  investigador de la Universidad de Saskatchewan, en Canadá. Irónicamente, su investigación acerca de cuánto se quejan los hombres por tener penes pequeños mostró que no eran tan pequeños como ellos pensaban.
He aquí un poco más de sus descubrimientos, publicados en Adult Urology:
  • 94% de los hombres sobreestiman el tamaño normal de un pene flácido.
  • 13 cm es lo que la mayoría piensa que mide un pene flácido.
  • 7.5 cm a 10 cm es en realidad el largo normal de un pene flácido.
  • 12 cm a 13 cm es el largo normal de un pene estirado (es más o menos lo mismo que el largo de un pene erecto pero se considera una medida más apropiada).
  • 45% de los hombres en el estudio tenían un pene estirado cuyo largo era de 13 cm a más.
  • 0% tuvo una medida “anormal” (menos de 7 cm)
  • 59% debía su complejo de pene pequeño a vivencias de su infancia, cuando comenzaba a comparar el tamaño de su pene con el de sus amigos.
  • 41% dijo que sus problemas comenzaron en la adolescencia, cuando comenzaron a ver películas y revistas porno.
  • 86% dijo que sus preocupaciones sobre el largo de su pene desaparecieron luego que se informaron acerca del tamaño promedio del pene y supieron sus propias medidas.

¿Cómo agrandar el pene?

By On Nov 12, 2009 @ 17:44 · 37 Comments · In Sexo y Relaciones Personales
Todos los días nos ofrecen información acerca de este tema. Recibimos publicidad no solicitada (“spam”) en nuestros correos electrónicos, vemos avisos en los periódicos y revistas y letreros en la calle acerca de nuevas cremas, maravillosas pastillas, ejercicios infalibles, estiramientos, manipulaciones, bebidas que prometen aumentar algunos centímetros al Bomberito. Pero ¿cuál de esos métodos es real? ¿cómo saber si debo confiar en la pastilla X o en la bebida Y?
La respuesta es simple.

No puedes agrandar tu pene.

Al menos no según algún método comprobado científicamente.  No existe ningún tratamiento que te añada al menos un milímetro, que lo haga más grueso o que pueda aumentar el placer que puedas darle a tu novia/esposa.
Sin embargo, lo que sí puede pasar es que el verdadero tamaño de tu pene esté oculto. Si tienes sobrepeso, la grasa acumulada en la zona púbica te puede estar robando el largo que te gustaría tener. ¿La solución? ejercitarte y mejorar tu nivel de alimentación. No necesitar ir a un gimnasio; sal a caminar o correr todos los días (o mejor aún: salta la cuerda), has ejercicios en las escaleras, ejercita tus abdominales… y todo con música que te inspire.
Pero… ¿por qué estás preocupado por el tamaño de Don Pepito? ¿ya te dijeron que a menos que tengas 20 cm no vas a complacer a una mujer? ¿o sintonizaste Venus y viste que ninguno de los actores es poco dotado? el problema es que las películas porno nos han vendido la idea de que un hombre que no tiene un monstruo entre las piernas es menos hombre, pero nada más alejado de la verdad.

Hace poco alguien muy preocupado dejó en el blog un comentario acerca de qué podía hacer porque su pene medía 14 cm erecto. Si esa también es tu preocupación, aquí unos datos reales que pueden interesarte:
  • La mayoría de hombres piensan que un pene flácido debe medir 13 cm. El promedio real está entre 7.5 a 10 cm.
  • El tamaño normal de un pene erecto es entre 12-13 cm.
  • El porcentaje proyectado de hombres con un tamaño de pene “anormal” (menos de 7 cm) está cercano al 0%.
¿Más datos? aquí.
Sin embargo, una vez más, el tamaño del Vengador Calvo permanecerá igual una vez que hayas completado tu crecimiento. Pero quítate los complejos de la cabeza: eres absolutamente normal, hombre.
Fuente: http://www.webdelhombre.net/2009/11/como-agrandar-el-pene
 

martes, 19 de febrero de 2013

El clítoris al descubierto

El clítoris es (o suele ser) una parte fundamental para el orgasmo debido al gran número de terminaciones nerviosas que posee. Realmente sólo vemos el glande (que se sitúa en la parte superior de la vulva), pero el clítoris tiene una estructura en su conjunto que no se ve a simple vista. Es un órgano eréctil que se llena de sangre y puede aumentar en algo su tamaño cuando nos excitamos, y hasta el momento es el único órgano conocido cuya única función es la de producir placer. Una gran parte de las mujeres necesitan estimular el glande del clítoris, directa o indirectamente, para llegar al orgasmo. El ritmo y la presión de la estimulación, o la forma exacta de estimularlo, dependen de la persona misma en cuestión. Al ser una zona sensible, tanto ritmo como presión suelen variar según nos vamos excitando para ir logrando sensaciones más intensas. 
Al estimularlo, sobre todo cuando nos acercamos al orgasmo, es habitual que se produzcan contracciones y espasmos en distintas partes del cuerpo, puesto que el clítoris “manda” señales a la médula espinal y de aquí se envían señales a otras zonas corporales produciendo estas reacciones reflejas (resumiendo mucho).

Artículo completo   .........................

Fuente: http://www.sexualidadaldesnudo.com